Pekín.— En medio de una creciente tensión internacional, el gobierno de China reiteró su preocupación por los ataques militares realizados por Estados Unidos e Israel contra Irán y llamó a poner fin de inmediato a las operaciones armadas. Desde la capital china, funcionarios destacaron que la integridad territorial y la soberanía del Estado iraní deben ser respetadas conforme al derecho internacional.
El pronunciamiento se produjo durante las sesiones de la XIV Asamblea Popular Nacional, uno de los encuentros políticos más relevantes del país asiático, donde autoridades chinas abordaron la situación geopolítica actual y sus implicaciones para la estabilidad global.
Durante una conferencia de prensa celebrada en el Gran Salón del Pueblo, el portavoz de la Asamblea, Lou Qinjian, señaló que la comunidad internacional debe privilegiar el diálogo y la negociación como vías para resolver el conflicto, evitando así una mayor escalada en Medio Oriente.
El funcionario subrayó que ningún país debe asumir un papel dominante en los asuntos internacionales ni pretender imponer decisiones sobre otras naciones. A su juicio, la cooperación basada en el respeto mutuo y la igualdad entre Estados —independientemente de su tamaño o poder— es un principio fundamental para preservar la paz global.
Desde la perspectiva de Pekín, el respeto a las normas del sistema internacional y a la Carta de las Naciones Unidas debe mantenerse como base del orden mundial. En ese sentido, autoridades chinas insistieron en que la diplomacia y la cooperación multilateral son herramientas esenciales para enfrentar los desafíos de un escenario internacional cada vez más complejo.
Asimismo, el gobierno chino expresó su disposición a colaborar con otros países para fortalecer el papel de la ONU y promover reformas que permitan mejorar los mecanismos de gobernanza global, con el objetivo de construir un entorno internacional más equilibrado y estable.
En cuanto a la relación bilateral entre China y Estados Unidos, Lou aseguró que los vínculos entre ambas potencias se han mantenido relativamente estables, aunque destacó que Pekín continuará defendiendo con firmeza sus intereses nacionales, incluida su soberanía y seguridad.
Finalmente, el portavoz reiteró que la coexistencia pacífica y la cooperación mutuamente beneficiosa representan el camino más viable para evitar confrontaciones entre potencias. Según señaló, la experiencia histórica demuestra que cuando China y Estados Unidos colaboran, ambos países obtienen beneficios; en cambio, la confrontación solo genera pérdidas para todas las partes involucradas.
