Columna: Pensamiento Crítico
Llega Ernestina Godoy a la Fiscalía General de la República (FGR) como encargada de despacho, ante la polémica e intempestiva salida de Gertz Manero.
Llega una incondicional de Claudia Sheinbaum que centralizará el poder del Estado bajo la figura presidencial, Godoy se une a Omar García Harfuch que también ya controla la UIF por medio de Omar Reyes desde la salida de Pablo Gómez.
El poder presidencial de Sheinbaum se aglutina después de la crisis mediática por el asesinato de Carlos Manzo que dejó mal parada la estrategia de seguridad federal y dejó en la evidencia la disrupción discursiva de García Harfuch en relación a la disminución de homicidios dolosos y la percepción de seguridad en el país.
Apenas salió OGH en espacio estelar de Televisa (N+) entrevistado por Denisse Maerker tratando de limpiar su imagen de “Batman mexicano” como Monreal burlonamente se refirió a el después de las marchas atribuidas a la generación x inspiradas principalmente por la violencia rampante en el país.
La realidad es que la violencia en el país no puede taparse con un dedo como intentó García Harfuch con su agenda de entrevistas en medios corporativos y ahora el arribo de Ernestina Godoy obedece a la turbulencia nacional ante la falta de resultados en materia de seguridad pública.
La versión 2.0 de la dupla OGH-EG cierra la pinza institucional del Estado Mexicano bajo las órdenes presidenciales que tendrán en teoría un margen de maniobra total aunado al nuevo Poder Judicial para combatir la inseguridad y la violencia.

La FGR dejó abierta varías carpetas de investigación abiertas donde destaca la investigación sobre el huachicol fiscal que salpica a varios mandos de la SEMAR y la investigación sobre “La Barredora”. Sin embargo, el papel de Adán Augusto desde el Senado deja en claro que hubo cohesión Palacio Nacional a la Cámara Alta para fraguar la salida de Gertz Manero quien garantizará su inmunidad como Embajador.

