El Gobierno de México informó que no formará parte como miembro fundador de la Junta de Paz para Gaza, un mecanismo impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, debido a que la propuesta no contempla la participación de Palestina, uno de los actores centrales del conflicto en Medio Oriente.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) explicó que la decisión responde al marco jurídico nacional en materia de tratados internacionales, así como a los principios constitucionales que rigen la política exterior mexicana. En particular, subrayó la postura histórica de México en favor de que toda solución a controversias internacionales debe construirse con la participación directa de las partes involucradas.
En la comunicación oficial dirigida a Washington, la cancillería dejó claro que cualquier esfuerzo orientado a alcanzar la paz en la región debe incluir tanto a Palestina como a Israel, en apego al principio de igualdad soberana de los Estados y a los lineamientos establecidos en el artículo 89, fracción X, de la Constitución mexicana, que privilegia la solución pacífica de controversias y la autodeterminación de los pueblos.
Si bien el gobierno mexicano reconoció la intención de establecer un mecanismo que busque una paz duradera en Gaza, precisó que su participación no será en calidad de Estado miembro, sino únicamente como observador. Esta postura fue adelantada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien reiteró el compromiso del país con el diálogo multilateral.
La SRE detalló que, como observador, México podrá acompañar las discusiones y respaldar iniciativas orientadas a la estabilidad regional, sin intervenir en la toma de decisiones ni asumir obligaciones vinculantes dentro de la Junta. Esta participación, añadió, será complementaria a los esfuerzos que se desarrollen en el marco de la Organización de las Naciones Unidas.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la postura mexicana es congruente con el reconocimiento formal del Estado palestino. En ese sentido, señaló que cualquier esquema de paz que aspire a ser coherente con esa posición debe contemplar la inclusión de ambas partes. Asimismo, informó que el representante permanente de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, será quien dé seguimiento al proceso en representación del país.
Con esta determinación, México reafirma su tradición diplomática basada en el respeto al derecho internacional, el multilateralismo y la búsqueda de soluciones negociadas a los conflictos armados.
