El consorcio mexicano Grupo Televisa atraviesa uno de los episodios bursátiles más complejos del año. Este viernes, sus títulos perfilaron su mayor retroceso en lo que va de 2026, luego de que la compañía anunciara la suspensión del pago de dividendos correspondiente al ejercicio en curso.
La determinación fue avalada por el Consejo de Administración como parte de una estrategia orientada a fortalecer su posición financiera ante potenciales movimientos en el mercado de telecomunicaciones. Francisco Valim, responsable del negocio de cable, internet y televisión satelital, explicó que la medida permitirá a la empresa mantener flexibilidad para evaluar oportunidades de crecimiento dentro del sector en México.
Durante un encuentro con analistas, directivos de la firma subrayaron que se encuentran analizando activamente alternativas estratégicas en telecomunicaciones, aunque evitaron precisar proyectos concretos o posibles inversiones.
El anuncio no pasó desapercibido para los inversionistas. En la jornada bursátil, las acciones de la emisora registraron una caída cercana al 7.5%, lo que implicó una disminución aproximada de 2,100 millones de pesos en su valor de mercado.
El ajuste ocurre apenas un día después de que la compañía informara pérdidas netas en el cuarto trimestre, resultados que quedaron por debajo de las previsiones de los analistas al cierre de 2025.
Especialistas financieros de Banco Santander señalaron que el desempeño reciente estuvo caracterizado por un entorno retador en materia de ingresos, aunque destacaron avances sostenidos en los márgenes de rentabilidad.
Así, la televisora enfrenta el desafío de recuperar la confianza del mercado mientras redefine su estrategia en un entorno competitivo y en transformación constante dentro de la industria de las telecomunicaciones en el país.
