El arranque de la estrategia de vacunación intensiva contra el sarampión en la Ciudad de México estuvo marcado por inconsistencias en su operación, falta de biológicos en algunos puntos y desorientación entre la población que acudió a solicitar la inmunización, pese al anuncio oficial sobre la instalación de brigadas y módulos en distintos puntos de la capital.
En diversas unidades médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se reportó ausencia de vacunas. Tal fue el caso de la Clínica 35, ubicada en la colonia Agrícola Pantitlán, en la alcaldía Iztacalco, donde personal de salud confirmó que desde días previos no contaban con dosis disponibles y desconocían la fecha de reposición. Decenas de personas que acudieron con la intención de vacunarse se retiraron sin recibir atención, luego de largas esperas.
Una situación similar se presentó en la colonia Roma, en la alcaldía Cuauhtémoc, donde el módulo instalado en las inmediaciones de la Clínica 1 del IMSS agotó su existencia en pocas horas. Al mediodía, personal de seguridad informó a los asistentes que únicamente se atendería a derechohabientes de esa unidad y que el resto debería regresar en fechas posteriores, lo que generó inconformidad entre jóvenes y familias que buscaban el biológico.
En contraste, la Clínica de Medicina Familiar Juárez del Issste mantuvo la aplicación de vacunas de forma continua, incluso a personas no afiliadas; no obstante, se establecieron restricciones de edad, ya que sólo se inmunizó a personas menores de 50 años. Esta medida provocó confusión entre trabajadores y vecinos de la zona, quienes aseguraron haber recibido mensajes contradictorios sobre quiénes debían vacunarse.
Un escenario distinto se observó en la Central de Abasto, en la alcaldía Iztapalapa, donde la campaña inició en horario nocturno con el respaldo de elementos de la Secretaría de Marina y de la Secretaría de la Defensa Nacional. Durante la primera jornada se aplicaron alrededor de 500 dosis, y desde la madrugada comenzaron a llegar familias completas provenientes de distintos puntos de la ciudad y del área metropolitana.
Pese a los anuncios oficiales, varios módulos que se habían previsto en espacios emblemáticos como el Ángel de la Independencia, la explanada de Bellas Artes, el Parque de los Venados y el centro de Coyoacán no fueron instalados. Además, el código QR difundido en redes sociales únicamente incluía puntos de vacunación ya existentes, como estaciones del Metro, Metrobús, centros de salud y clínicas del IMSS e Issste, lo que incrementó la confusión entre la ciudadanía.
La falta de coordinación y de información clara durante las primeras horas de la campaña evidenció los retos logísticos que enfrenta la estrategia sanitaria, en un contexto donde las autoridades buscan reforzar la cobertura de vacunación ante el riesgo de rebrotes de enfermedades prevenibles.
