Un incendio de pastizales registrado en terrenos federales del ex Lago de Texcoco ha deteriorado la calidad del aire en la zona metropolitana del Valle de México, en medio de una contingencia ambiental que ya suma 48 horas en Fase I.
El fuego se localiza en un predio asignado al Gobierno de la Ciudad de México, donde actualmente opera una planta procesadora de residuos. Se trata del mismo polígono donde durante décadas funcionó el antiguo Relleno Sanitario Bordo Poniente, un punto históricamente vinculado al manejo de desechos en la región oriente.
De acuerdo con un informe de Protección Civil del Estado de México, el siniestro comenzó durante la madrugada. Sin embargo, brigadas de emergencia municipales no habrían podido ingresar inicialmente al área para combatir las llamas, lo que complicó las labores de contención.
La atención del incidente recae en la administración capitalina encabezada por Clara Brugada, que desplegó acciones para controlar el fuego y mitigar los efectos de la densa columna de humo.
La contaminación generada impacta a diversas colonias de las alcaldías Iztacalco, Venustiano Carranza e Iztapalapa, así como a las zonas norte y centro del municipio de Nezahualcóyotl.
La humareda es visible desde vialidades estratégicas como la autopista Peñón-Texcoco, el Circuito Exterior Mexiquense y Periférico Oriente, donde automovilistas han reportado reducción de visibilidad y olor intenso a combustión.
Autoridades ambientales mantienen el monitoreo de partículas contaminantes mientras continúan las labores para sofocar el incendio y evitar que la emergencia se prolongue en una región que ya enfrenta condiciones atmosféricas adversas.
