Con el firme objetivo de mantener los alimentos limpios, sanos y libres de plagas que pongan en riesgo la economía y la mesa de las familias, el Gobierno Federal de México y el Gobierno del Estado de Sinaloa formalizaron un convenio financiero de gran envergadura. Se trata del Anexo Técnico de Ejecución para la Operación del Programa de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria para el Ejercicio Presupuestal 2026.
A través de este instrumento, publicado formalmente en el Diario Oficial de la Federación (DOF), las autoridades unieron voluntades para desplegar una bolsa millonaria que se dispersará directamente a los sectores agrícola, ganadero, pesquero y acuícola de la entidad sinaloense. El corazón de esta estrategia es meramente técnico y preventivo: asegurar que todo lo que se siembre, se críe o se pesque en Sinaloa cumpla con los más altos estándares de calidad y salud.
¿De cuánto es la inversión y de dónde sale el dinero?
Para el año fiscal 2026, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), por conducto del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), autorizó una asignación presupuestal de hasta $241,362,601.00 (Doscientos cuarenta y un millones trescientos sesenta y dos mil seiscientos un pesos).
Un punto de alta relevancia para el conocimiento del pueblo es el origen y el destino de estos recursos públicos en México:
- Aportación 100% Federal: Los más de 241 millones de pesos provienen en su totalidad de la federación, debido a los fondos previstos en el Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación (DPEF). Por su parte, la administración estatal sinaloense opera en este convenio con un registro de aportación en ceros, pero asume la responsabilidad compartida de vigilar y ejecutar las actividades en el territorio.
- Dispersión transparente sin intermediarios: Para evitar desvíos u opacidad, el dinero será depositado de forma directa en el Fideicomiso Fondo de Fomento Agropecuario del Estado de Sinaloa (FOFAE). Este fondo actuará como la única «instancia dispersora» que enviará los recursos económicos hacia los comités estatales y organismos ejecutores autorizados en campo.
- Calendario de entrega: El dinero no se entrega en una sola exhibición. El convenio detalla que la mayor parte de los recursos se ministrarán entre los meses de mayo ($166,932,739.00) y junio ($74,429,862.00), asegurando la solvencia económica justo en las temporadas clave de producción.
Los tres pilares del plan: ¿en qué se gastará el recurso?
El presupuesto multimillonario está estrictamente etiquetado y dividido en tres grandes componentes operativos que impactan de forma directa en la vida cotidiana de los productores de Sinaloa:
1. Vigilancia Epidemiológica de Plagas y Enfermedades ($13,050,031.00)
Es el «sistema de radares» del campo. Este dinero se destina a científicos y técnicos que monitorean constantemente las plantas y los animales para detectar a tiempo cualquier brote biológico extraño. Se divide en:
- Riesgos fitosanitarios (Plantas): $6,065,921.00 para un mega proyecto de monitoreo vegetal.
- Riesgos zoosanitarios y acuáticos (Animales y Peces): $6,984,110.00 destinados a dos proyectos que vigilan la salud de ganado terrestre y de especies que habitan en granjas acuícolas.
2. Campañas Fitozoosanitarias ($187,312,570.00)
Es el rubro más robusto de la inversión, diseñado para combatir con fuerza y erradicar las amenazas biológicas ya identificadas que atacan las cosechas y los hatos ganaderos. El presupuesto se pulveriza en acciones muy específicas para el pueblo sinaloense:
- Protección a cultivos básicos y hortalizas: Más de $57 millones se van de forma directa al Servicio Fitosanitario general, sumado a $24.8 millones destinados al manejo de cultivos básicos y $4.2 millones para las hortalizas.
- Guerra contra las plagas de la fruta: Se asignan $12.3 millones de pesos para la campaña contra las Moscas de la Fruta y $7.7 millones para proteger los campos citrícolas.
- Salud del Ganado (Campaña Zoosanitaria): Se inyectan $17 millones de pesos para combatir la Tuberculosis Bovina, $10 millones contra la Brucelosis en los animales, $5 millones para frenar la rabia en bovinos y especies ganaderas, y $3 millones para controlar la plaga de la garrapata.
- Protección Marina y Acuícola: Se destinan más de $17.2 millones de pesos exclusivamente a la prevención de enfermedades en cultivos de crustáceos (camarón), un sector vital para la economía de las costas de Sinaloa.
3. Inocuidad Agroalimentaria, Acuícola y Pesquera ($41,000,000.00)
Este pilar garantiza las «Buenas Prácticas». Consiste en capacitar y certificar a los pequeños y grandes productores para que utilicen sistemas que reduzcan los riesgos de contaminación por bacterias o químicos. Contempla $12 millones para la inocuidad agrícola, $8.5 millones para la pecuaria, $10 millones para la pesca y acuacultura, y $10.5 millones específicos para un Programa de Monitoreo de Contaminantes en alimentos.
Blindaje ante emergencias y prioridades sociales
El acuerdo firmado contempla cláusulas de flexibilidad de alta relevancia frente al cambio climático o desastres naturales. Si el SENASICA detecta una emergencia o la llegada de una plaga devastadora e inesperada a Sinaloa, la federación tiene la facultad legal de reorientar de inmediato el dinero de cualquier rubro para contener el peligro de forma exprés, sin necesidad de trámites burocráticos tardados.
Además, en cumplimiento estricto con las leyes de desarrollo rural sustentable en México, las reglas operativas obligan a dar prioridad absoluta a las regiones con mayor vulnerabilidad, incluyendo a las pequeñas unidades de producción, pequeños productores y comunidades rurales marginadas. El objetivo es que los beneficios de mantener un campo sano no se queden únicamente en las grandes empresas exportadoras, sino que protejan el sustento diario de los campesinos y pescadores tradicionales.
El convenio fue respaldado y firmado de común acuerdo en la ciudad de Culiacán por los titulares del SENASICA federal (Ing. Francisco Javier Calderón Elizalde) y los secretarios estatales de Agricultura (Lic. Ismael Bello Esquivel) y de Pesca (Lic. Flor Emilia Guerra Mena), asegurando que las despensas de las familias mexicanas sigan recibiendo alimentos sanos y libres de peligro
Por. A.G. Información. DOF-
