Ciudad de México. El Gobierno de la Ciudad de México analiza la colocación de kioscos en la Alameda Central como parte de una estrategia para reorganizar el comercio ambulante y recuperar espacios públicos para el libre tránsito de peatones, informó la Autoridad del Centro Histórico.
Carlos Cervantes Godoy, coordinador general del organismo, explicó que la propuesta aún se encuentra en revisión y contempla definir tanto el número de estructuras como los giros comerciales que podrían operar, entre los que se consideran la venta de alimentos, artesanías y el servicio tradicional de boleros.
En entrevista, el funcionario señaló que, aunque la decisión final corresponde al gobierno central, el planteamiento apunta a reducir el comercio informal al mínimo indispensable. A título personal, consideró que lo más adecuado sería permitir entre 26 y 40 vendedores en la Alameda, una cifra similar a la registrada años atrás.
Datos oficiales indican que para noviembre pasado el número de puestos ambulantes en la zona alcanzó alrededor de 150, situación que se agravó durante la temporada decembrina, cuando se multiplicaron las ventas sobre el suelo y la presencia de carritos con comida como frituras, tacos, hot dogs, elotes y bebidas.
Cervantes Godoy advirtió que la próxima operación de las dos rutas del Centrobús, prevista tentativamente para finales de febrero, es incompatible con la ocupación irregular del espacio público, especialmente en vialidades como Circunvalación, Hidalgo, Donceles, República de Venezuela, República de Uruguay, República de El Salvador y el Eje Central Lázaro Cárdenas.
Indicó que las autoridades mantienen mesas de diálogo con los comerciantes para avanzar en un proceso de reordenamiento. Uno de los puntos más conflictivos, detalló, se localiza en el cruce de Circunvalación y República de Venezuela, en las inmediaciones del mercado Abelardo L. Rodríguez y el Teatro del Pueblo, donde banquetas y calles son ocupadas por mercancía, diablitos y vehículos motorizados.
“A los vendedores se les están ofreciendo alternativas; no se trata sólo de retirarlos, sino de reubicarlos en espacios adecuados, incluso en predios específicos”, afirmó. En el caso de la Alameda, añadió, la intención es acotar la presencia comercial de manera estricta.
La instalación de kioscos con áreas delimitadas para alimentos, artesanías y boleros se perfila como una opción viable, ya que permitiría concentrar la actividad comercial sin invadir pasillos ni áreas verdes, concluyó el funcionario.
