Los rendimientos de los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) continuaron ajustándose a la baja en la más reciente subasta del Banco de México, en un entorno marcado por un reporte de inflación menor al anticipado por el mercado, lo que reforzó las expectativas de un ciclo gradual de relajamiento monetario.
El Cete a 28 días registró una tasa de 6.88%, con una disminución de 2 puntos base respecto a la subasta previa, acumulando tres semanas consecutivas de retrocesos y alcanzando niveles no observados desde mayo de 2022. En lo que va del año, este instrumento ha reducido su rendimiento en 19 puntos base. La colocación ascendió a 5,000 millones de pesos y la demanda superó en 3.7 veces el monto ofrecido, reflejando el interés de los inversionistas.
Por su parte, el Cete a 91 días se ubicó en 7.00%, tras un ajuste a la baja de 3 puntos base, ligando su segunda semana de descensos. En esta emisión se subastaron 7,000 millones de pesos, con una demanda equivalente a 4.57 veces lo ofertado.
El comportamiento de los instrumentos de corto plazo se dio luego de que la inflación general de enero mostrara un avance mensual de 0.38% y una tasa anual de 3.79%, ambas cifras por debajo de las proyecciones del consenso y dentro del rango objetivo del banco central. Analistas señalaron que el incremento respondió, en buena medida, a ajustes estacionales y a cambios fiscales que impactaron algunos precios.
A pesar de este resultado favorable, Banco de México ajustó al alza su previsión de inflación para los próximos trimestres, estimando que la convergencia hacia la meta de 3.0% se alcanzará hasta el segundo trimestre de 2027, en un contexto donde persisten riesgos asociados a la evolución de los precios.
En cuanto a la política monetaria, la más reciente encuesta de expectativas de Citi México apunta a que el mercado anticipa un recorte adicional de 25 puntos base en la tasa de referencia durante la reunión de mayo, lo que llevaría el objetivo a 6.75%. No obstante, una parte de los especialistas considera que el ajuste podría adelantarse a la decisión programada para finales de marzo.
En los plazos intermedios, el Cete a 175 días se colocó a una tasa de 7.10%, con una reducción de 5 puntos base y su tercera semana consecutiva a la baja. La subasta fue por 10,000 millones de pesos y registró una demanda de 3.29 veces lo ofrecido. En tanto, el Cete a 679 días presentó uno de los ajustes más pronunciados, al ubicarse en 7.58%, con una caída de 24 puntos base, la mayor desde agosto del año pasado. Este instrumento colocó 18,700 millones de pesos, con una demanda de 2.45 veces.
En el mercado de bonos, el MBono a cinco años, con vencimiento en abril de 2032, se emitió a una tasa de 8.36%, tras un retroceso de 26 puntos base, con una colocación de 14,500 millones de pesos y una demanda de 2.59 veces. Asimismo, los Udibonos a 10 años, con vencimiento en agosto de 2034, se subastaron a una tasa real de 4.07%, 29 puntos base por debajo de la emisión anterior, por un monto de 8,699 millones de pesos y una demanda de 2.06 veces.
El desempeño de la subasta confirma un entorno de menor presión sobre las tasas de interés, impulsado por datos de inflación más moderados y por la expectativa de que el banco central continúe ajustando su postura monetaria de forma gradual.
