El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), en coordinación con autoridades de la Ciudad de México, alista una estrategia para fortalecer la ruta de turismo religioso Juan Diego–Guadalupe a partir de 2026, uno de los corredores de peregrinación con mayor relevancia histórica y simbólica del país.
Como parte de este proyecto, Fonatur asignó en su más reciente licitación de 2025 un contrato por 2 millones de pesos a la empresa Espacio Multiescalar Estratégico, encargada de desarrollar el estudio de planeación turística de la ruta, que será promovida en conjunto con el Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México (FMPT).
De acuerdo con el documento técnico, cerca del 72 por ciento de la población mexicana profesa la religión católica, lo que convierte a la Basílica de Guadalupe en uno de los destinos más visitados a nivel nacional, con alrededor de 20 millones de visitantes cada año. Tan solo en diciembre, se concentra más de la mitad de esa afluencia —unos 12 millones de personas—, lo que genera una derrama económica estimada en 20 mil millones de pesos. Con la nueva planeación estratégica, se prevé un impacto positivo mayor para las comunidades asentadas a lo largo del trayecto.
El contrato tendrá vigencia desde su notificación oficial, realizada el pasado 26 de diciembre, y concluirá el 13 de abril de 2026.
El área de análisis contempla un recorrido total de 25.6 kilómetros que atraviesa la Ciudad de México y el Estado de México. El trazado incluye un tramo de 18 kilómetros entre la Catedral de Ecatepec y la Basílica de Guadalupe, así como un segmento adicional de 7.6 kilómetros que conecta la Basílica con el Centro Histórico capitalino. Este corredor enlaza espacios de alto valor religioso, cultural y turístico, desde Ecatepec de Morelos hasta las alcaldías Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc.
Fonatur subrayó que, dada la relevancia social y económica del proyecto, resulta clave incorporar a los prestadores de servicios locales y a los habitantes de la zona, quienes enfrentan de manera directa los efectos del flujo turístico.
El estudio contempla, entre otros aspectos, la evaluación de atractivos naturales y culturales, la identificación de pueblos originarios y su patrimonio material e inmaterial, así como el análisis de la infraestructura turística disponible, que incluye hospedaje, transporte, alimentos, experiencias y servicios complementarios. También se analizará la demanda actual y potencial, considerando el perfil de los visitantes, su procedencia, estacionalidad, motivaciones y nivel de gasto.
Fonatur precisó que la elaboración del estudio fue solicitada por el Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México, cuya misión es fortalecer el bienestar social mediante la planeación y el desarrollo ordenado de la actividad turística, además de incentivar la promoción y la inversión en el sector.
