La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dio a conocer que la construcción de la planta coquizadora en la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, registra un avance del 76%, consolidándose como uno de los proyectos clave para el fortalecimiento del sector energético nacional.
Durante un recorrido de supervisión realizado este domingo, la mandataria destacó que esta obra forma parte del proceso de modernización iniciado en la administración del ex presidente Andrés Manuel López Obrador. Subrayó que los trabajos se llevan a cabo en coordinación con la empresa ICA Fluor, responsable de importantes proyectos de infraestructura en refinerías estratégicas del país.
Sheinbaum explicó que la nueva planta permitirá transformar el combustóleo, caracterizado por su alto contenido de azufre y mayores niveles de contaminación, en combustibles más limpios como gasolina y diésel. Este proceso contribuirá significativamente a la reducción de emisiones, alineándose con los objetivos ambientales del gobierno federal.
Además, señaló que uno de los subproductos, el coque, será aprovechado para la producción de fertilizantes, lo que añade valor a la cadena productiva. Una vez en operación, la planta generará alrededor de 80 mil barriles adicionales diarios de gasolina y diésel, sustituyendo así la producción de combustóleo.
La jefa del Ejecutivo afirmó que el proyecto avanza conforme a lo previsto y adelantó que su puesta en marcha se encuentra cada vez más cercana, marcando un paso relevante hacia la autosuficiencia energética y la modernización industrial del país.
