Ciudad de México. El Gobierno federal dio a conocer una ambiciosa iniciativa de Ley Federal de Cine y Audiovisuales que busca actualizar la regulación de la industria fílmica mexicana, fortalecer su financiamiento y responder a los desafíos tecnológicos del siglo XXI.
La propuesta, presentada por la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, plantea sustituir el marco normativo vigente desde hace más de tres décadas. De acuerdo con la funcionaria, la nueva legislación parte de un enfoque de derechos culturales y reconoce la evolución del sector hacia entornos digitales y plataformas de distribución en línea.
Entre los ejes centrales destacan mecanismos para garantizar mayor equidad en los apoyos públicos, el impulso a contenidos que reflejen la diversidad cultural del país y la inclusión de convocatorias específicas para comunidades indígenas y afromexicanas. También se busca ampliar el alcance del fomento cinematográfico más allá de la capital, promoviendo la producción regional.
Un elemento clave del proyecto es la obligación de reservar un 10 por ciento de la exhibición en complejos cinematográficos para producciones nacionales en horarios estratégicos, con la finalidad de mejorar su competitividad frente a la oferta internacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el apoyo a la industria quedará incorporado de manera directa en el presupuesto federal, suprimiendo los fideicomisos que anteriormente administraban estos recursos y estableciendo nuevos esquemas de control y rendición de cuentas.
Adicionalmente, se presentó una iniciativa pionera para regular el uso de inteligencia artificial en el doblaje de películas. El planteamiento reconoce la voz como patrimonio artístico personal, por lo que su reproducción mediante herramientas tecnológicas requerirá autorización expresa. Con ello, los actores de doblaje obtendrán un reconocimiento jurídico más claro dentro de la legislación de derechos de autor.
