La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la inauguración del Hospital General Ignacio Zaragoza, unidad del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ubicada en Iztapalapa, que reemplaza a la antigua Clínica 25, cerrada de manera definitiva tras los severos daños estructurales provocados por el sismo de 2017.
Luego de un proceso de construcción que se extendió por ocho años, el nuevo complejo hospitalario ya acumula casi dos meses en operación. Cuenta con más de 190 camas de hospitalización, cerca de 180 adicionales no censables, tecnología médica de última generación y una capacidad de atención estimada para medio millón de derechohabientes. La inversión destinada a la obra ascendió a 2 mil 435 millones de pesos.
Durante el acto inaugural, la mandataria federal adelantó que entre febrero y marzo comenzará el proceso de credencialización para avanzar hacia la integración de un sistema universal de salud, con el objetivo de cubrir a la totalidad de la población del país. En su intervención, reconoció que la edificación del hospital enfrentó múltiples retos técnicos y administrativos.
Sheinbaum destacó la participación de ingenieros militares en la construcción y subrayó que el sector salud atraviesa un esfuerzo de recuperación tras décadas de rezago. Afirmó que desde hace siete años se impulsó un nuevo modelo de atención para las entidades que decidan incorporarse, con una visión centrada en el derecho a la salud.
Señaló que, además del fortalecimiento del IMSS, el Issste y el IMSS-Bienestar, su administración ha puesto en marcha la edificación de nuevos centros de salud y hospitales en distintas regiones del país.
La presidenta contrastó el crecimiento de la infraestructura hospitalaria en las últimas décadas. Indicó que entre 1982 y 2018 se sumaron apenas 4 mil camas al sistema nacional, mientras que en los últimos 12 años, incluyendo el sexenio anterior, se alcanzará la incorporación de 10 mil nuevas camas, cifra que, dijo, supera con creces lo realizado durante el periodo neoliberal.
Explicó que el nuevo esquema de credencialización permitirá que cada persona conozca con claridad la unidad médica que le corresponde, además de contar con un expediente clínico único. Añadió que los centros de salud estarán equipados con laboratorios y abasto de medicamentos, con el compromiso de avanzar de manera gradual hacia la cobertura total.
“La salud no es un negocio, es un derecho”, enfatizó Sheinbaum, al señalar que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar el acceso a servicios médicos para toda la población.
Por su parte, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, resaltó el valor simbólico y social de la antigua Clínica 25 para la zona oriente de la capital y municipios colindantes como Nezahualcóyotl. Aseguró que la apertura del nuevo hospital reafirma una política pública que concibe la salud como un derecho fundamental.
El titular del IMSS, Zoé Robledo, recordó que el inmueble original sufrió daños estructurales severos en 2017, lo que obligó a su cierre tras medio siglo de funcionamiento. Detalló que la pérdida de la unidad significó la desaparición inmediata de 272 camas censables, decenas de consultorios, quirófanos y servicios de imagenología, además de la reubicación de mil 200 trabajadores y la afectación a cerca de 400 mil derechohabientes.
Robledo precisó que el hospital ha operado durante 53 días y ya registra una alta demanda de servicios, con más de mil 200 egresos hospitalarios, cientos de cirugías y miles de estudios de diagnóstico realizados.
Vecinos de la zona, como Roberto Márquez, coincidieron en que la reapertura de un hospital de esta magnitud representa un cambio sustancial para el oriente de la ciudad y mejora de forma directa el acceso a la atención médica especializada.
