Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el intercambio comercial entre México y Estados Unidos se mantendrá sólido, pese a los recientes cuestionamientos del presidente estadunidense Donald Trump al Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La mandataria destacó que la relación económica entre ambas naciones es tan estrecha que los principales defensores del acuerdo son, precisamente, los empresarios de la Unión Americana.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que las economías mexicana y estadunidense operan bajo un alto nivel de integración productiva. “Hay una interdependencia profunda”, señaló, al explicar que numerosas compañías de Estados Unidos tienen inversiones estratégicas en territorio mexicano, desde la industria automotriz hasta otros sectores manufactureros clave.
Como ejemplo de la confianza empresarial, mencionó la reciente adquisición de una empresa mexicana de transformadores por parte de capital estadunidense, operación que —dijo— representó una inversión considerable. “Eso demuestra que sigue habiendo certidumbre y confianza para invertir en México”, apuntó.
La Presidenta recordó que esta integración no se limita a sectores específicos, sino que atraviesa prácticamente todas las cadenas de suministro. Evocó un episodio ocurrido a finales de 2025, cuando un diferendo con productores agrícolas derivó en el cierre temporal de un puente fronterizo en Ciudad Juárez. La reacción inmediata de autoridades y empresas estadunidenses para reabrir el cruce, explicó, evidenció el impacto directo que cualquier interrupción tiene en la producción del otro lado de la frontera.
Sheinbaum detalló que diariamente cruzan la frontera alrededor de 400 mil vehículos y que el comercio bilateral rebasa los 300 mil millones de dólares, cifras que reflejan la magnitud de la relación económica entre ambos países.
Frente a las declaraciones de Trump, quien calificó al T-MEC como un acuerdo sin beneficios reales y ha insistido en el uso de aranceles para repatriar procesos productivos, la mandataria evitó el choque directo. “Más que polemizar, lo relevante es reconocer la importancia de que esta relación comercial se mantenga”, sostuvo, al señalar que, aun con tensiones y restricciones, la integración económica ha seguido funcionando.
Sheinbaum también destacó que el tratado fortalece la competitividad de América del Norte frente a economías como la china. “Es más conveniente competir como región que hacerlo de manera aislada”, afirmó, al resaltar el papel de la mano de obra mexicana en esa ecuación. “Por eso el tratado es estratégico también para Estados Unidos”, remarcó.
Finalmente, la jefa del Ejecutivo adelantó que, una vez que Trump cumpla un año en el gobierno, buscará retomar el diálogo directo con él para abordar diversos temas pendientes de la agenda bilateral.
