Ecatepec, Estado de México.— Frente a la postura más rígida del gobierno de Estados Unidos en materia de seguridad y sus llamados a obtener mayores avances, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México ha logrado resultados significativos, particularmente en el combate al tráfico de fentanilo. Como muestra, citó cifras oficiales estadounidenses que reportan una reducción de 50 por ciento en las incautaciones de esa droga en la frontera sur de Estados Unidos, lo que —subrayó— indica que una mayor cantidad de cargamentos está siendo asegurada del lado mexicano.
Al responder a las recientes declaraciones del Departamento de Estado, la mandataria sostuvo que la cooperación bilateral se mantiene sobre dos principios fundamentales: respeto mutuo y responsabilidad compartida. En ese marco, señaló que mientras México ha reforzado las acciones contra el narcotráfico, a Estados Unidos le corresponde intensificar las estrategias de prevención del consumo, especialmente entre jóvenes.
Sheinbaum enfatizó que el problema del tráfico de drogas no puede resolverse únicamente desde México, pues la raíz de la crisis se encuentra en el alto nivel de consumo en territorio estadounidense. Por ello, insistió en que se requiere un enfoque de salud pública que incluya campañas preventivas, educación y atención a las adicciones.
La presidenta también puso sobre la mesa el tema del tráfico de armas, al señalar que así como Washington exige mayores decomisos de drogas, debe asumir su responsabilidad para frenar el flujo de armamento hacia México. Como ejemplo, mencionó que un día antes la Secretaría de la Defensa Nacional aseguró en Tijuana un cargamento de 21 armas largas y 30 cortas que pretendían ingresar al país. Con base en información del propio Departamento de Justicia de Estados Unidos, recordó que alrededor del 75 por ciento de las armas ilegales que llegan a México tienen origen estadounidense.
Asimismo, Sheinbaum consideró indispensable que el gobierno de Estados Unidos refuerce las acciones contra la distribución interna de drogas y el lavado de dinero que se realiza en su territorio. Reiteró que los avances en seguridad dependen de un trabajo conjunto, pero siempre bajo los principios de cooperación, respeto a la soberanía y corresponsabilidad.
Cuestionada sobre las afirmaciones del Departamento de Estado en torno a que los avances de México son insuficientes o demasiado graduales, la mandataria respondió que desconoce el origen de esas valoraciones. Afirmó que existen resultados claros y que habrá más, siempre y cuando se mantenga el respeto mutuo y se eviten presiones que vulneren la soberanía nacional.
Por su parte, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que se han intensificado las detenciones y operativos relacionados con la organización criminal conocida como Tren de Aragua. Aclaró que este incremento en acciones no implica una expansión del grupo, sino una mayor atención a delitos como la explotación sexual y el feminicidio. Precisó que dicha organización mantiene vínculos con estructuras regionales de la delincuencia organizada.
Más adelante, la presidenta confirmó que el gobierno estadounidense ha planteado de manera directa la posibilidad de que militares o personal de agencias de seguridad participen en operativos contra el crimen organizado en México, propuestas que —recalcó— han sido rechazadas.
Sheinbaum puntualizó que la colaboración puede ampliarse únicamente en términos de intercambio de información. Añadió que México ha solicitado, bajo condiciones específicas, apoyo en materia de tecnología de vigilancia, con el objetivo de fortalecer operativos que son ejecutados exclusivamente por instituciones mexicanas.
