Ciudad de México.— Integrantes del Refugio Franciscano, activistas en defensa de los derechos de los animales y ciudadanos de distintos puntos del país se movilizaron este fin de semana sobre Paseo de la Reforma para exigir la restitución de más de 900 animales retirados del albergue ubicado en la carretera México-Toluca, en la alcaldía Cuajimalpa.
La marcha partió del Ángel de la Independencia y avanzó hacia el Centro Histórico, entre consignas y carteles con mensajes en los que los participantes rechazaron ser criminalizados por su labor de rescate y cuidado animal. Durante la movilización, los manifestantes demandaron información clara sobre el destino y las condiciones en las que se encuentran los animales trasladados durante el operativo realizado el pasado 7 de enero.
En un posicionamiento conjunto, los asistentes solicitaron al Gobierno de la Ciudad de México rendir cuentas sobre presuntas muertes ocurridas durante el desalojo y aclarar posibles irregularidades legales en el procedimiento. También exigieron que la Fundación Haghenbeck asuma responsabilidades por los decesos reportados y por lo que calificaron como actos de crueldad contra los animales.
Javier Todd, integrante del patronato del Refugio Franciscano, aseguró que al menos 27 animales habrían fallecido tras el operativo y cuestionó el paradero de más de mil ejemplares que, afirmó, se encontraban bajo resguardo del refugio. De manera particular, señaló que no existe información precisa sobre el destino de los gatos.
Todd calificó el retiro de los animales como un despojo y no como una acción de rescate, y pidió transparencia inmediata respecto a los traslados, así como sobre las condiciones actuales de los ejemplares.
Durante la protesta, colaboradores del refugio compartieron testimonios sobre su vínculo con el albergue y denunciaron agresiones durante el desalojo. Cristal, quien aseguró haber crecido colaborando con el refugio, lamentó la falta de espacios públicos y privados para el cuidado de animales en situación de abandono en la capital.
La movilización también contó con la participación de personas provenientes de otras entidades. Alicia Ghazorisian, originaria de Morelos, cuestionó la decisión de dispersar a los animales en otros albergues cuando, dijo, el Refugio Franciscano contaba con capacidad para albergarlos.
El contingente tenía previsto concluir su recorrido en el primer cuadro de la ciudad, donde anunciaría nuevas acciones y reiteraría sus exigencias ante las autoridades capitalinas.
