Petróleos Mexicanos (Pemex) formalizó un acuerdo de colaboración con Grupo Carso para el desarrollo del campo terrestre Macavil, localizado en el estado de Tabasco, en una operación que refuerza la participación del sector privado en la industria energética nacional bajo esquemas de asociación con la empresa productiva del Estado.
El convenio, de carácter mixto, fue confirmado por el conglomerado empresarial propiedad de Carlos Slim en su reporte financiero correspondiente al cuarto trimestre de 2025. De acuerdo con la información divulgada, el yacimiento Macavil cuenta con reservas probadas estimadas en aproximadamente 33.7 millones de barriles de condensados y más de 409 mil millones de pies cúbicos de gas natural.
Con este proyecto, Carso Energy —la división energética del grupo— consolida su crecimiento dentro del sector de hidrocarburos, una estrategia que el corporativo ha venido fortaleciendo de manera sostenida durante la última década. La empresa destacó que esta alianza contribuye a estrechar la cooperación con Pemex y a respaldar los esfuerzos para incrementar la producción nacional de hidrocarburos.
El acuerdo se enmarca en la política energética adoptada por el Gobierno federal a finales de 2025, que habilitó nuevamente a Pemex para establecer asociaciones con empresas privadas con el objetivo de compartir inversión, tecnología y riesgos operativos. Bajo este modelo, la petrolera estatal conserva una participación mínima del 40% en los proyectos, garantizando su papel rector dentro del sector.
Hasta el momento, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha adjudicado seis de los once contratos mixtos contemplados para Pemex. La meta oficial es elevar la producción de crudo de 1.6 millones de barriles diarios a 1.8 millones hacia el cierre del sexenio en 2030.
En paralelo, Carlos Slim ha intensificado la expansión de Grupo Carso en el ámbito energético. En enero pasado, el empresario concretó la adquisición de Fieldwood México por 270 millones de dólares, compañía que opera los campos Ichalkil y Pokoch en aguas someras del Golfo de México, frente a Campeche. A ello se suma un acuerdo previo con Pemex para la perforación de pozos en el campo Ixachi, en Veracruz, así como su participación en proyectos relevantes como Zama y el desarrollo del campo gasífero Lakach.
Con una fortuna estimada en más de 110 mil millones de dólares, de acuerdo con Forbes, Slim inició su incursión en la industria energética en 2007 mediante contratos de servicios con Pemex. Desde entonces, ha consolidado una presencia creciente en el sector, incluso durante periodos de menor apertura a la inversión privada.
Tras el freno que experimentó la industria durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la actual administración ha optado por un modelo pragmático que permite la participación de capital privado sin desplazar a Pemex como eje central de la política energética del país. La alianza con Grupo Carso para el desarrollo de Macavil se perfila como un ejemplo de esta nueva etapa de cooperación estratégica.
