Ciudad de México. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el próximo lunes enviará al Congreso su iniciativa de reforma electoral sin modificaciones de última hora y dejó claro que no habrá concesiones para preservar esquemas que, a su juicio, representan privilegios partidistas.
“Es un compromiso con el pueblo”, sostuvo la mandataria al anticipar que cualquier fuerza política que busque mantener las listas de representación proporcional —conocidas como plurinominales— deberá asumir el costo público de esa postura. “La ciudadanía sabrá quién está a favor de cambiar y quién de conservar beneficios”, remarcó.
Recursos ahorrados, destinados a prioridades sociales
Sheinbaum adelantó que, de aprobarse la reforma, el ajuste al gasto electoral podría liberar entre 12 mil y 13 mil millones de pesos, recursos que —aseguró— se canalizarían a salud, educación y otras necesidades sociales, bajo un esquema de austeridad y sin excesos.
Reiteró su desacuerdo con que las dirigencias partidistas definan candidaturas mediante listas cerradas. “Todos deberán salir a territorio a buscar el respaldo ciudadano; nadie puede esperar en casa a que lo coloquen en el primer lugar de una lista”, afirmó.
Sin ruptura anticipada con aliados
Cuestionada sobre un posible distanciamiento con partidos aliados como el Partido del Trabajo (PT) o el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), la Presidenta respondió que esa valoración corresponde a Morena, aunque subrayó que su responsabilidad institucional es presentar la propuesta tal como fue concebida.
Negó que la reforma busque debilitar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE). El objetivo, precisó, es reducir su presupuesto y ajustar percepciones salariales que hoy —dijo— superan las del Ejecutivo federal. “Debe haber austeridad republicana”, insistió.
“No sería derrota, sino congruencia”
Ante la posibilidad de que la iniciativa no alcance los votos necesarios, Sheinbaum sostuvo que no lo consideraría un fracaso. Aseguró que cumplir con la presentación del proyecto es honrar un compromiso incluido en los 100 puntos anunciados al inicio de su administración. “No es derrota; es consecuencia política de nuestros principios. Incluso sería una victoria no ceder a presiones”, afirmó.
Defendió que la propuesta no pretende instaurar un partido hegemónico ni debilitar la pluralidad, sino reconocer la diversidad política del país con reglas más equitativas y transparentes.
Diputados se mantienen; Senado cambia
La mandataria reiteró que la Cámara de Diputados conservaría sus 500 integrantes: 300 electos por distrito y 200 asignados conforme al porcentaje de votación de cada partido, de los cuales ocho corresponderían a mexicanas y mexicanos residentes en el extranjero.
En contraste, el Senado eliminaría la representación proporcional. Argumentó que esa cámara fue concebida históricamente como representación de las entidades federativas, por lo que quien aspire a un escaño deberá obtener el voto directo en su estado.
Menos gasto y más participación ciudadana
Sheinbaum sostuvo que el sistema electoral mexicano es oneroso y que existe una demanda social para reducir costos en el INE, en los organismos públicos locales electorales y en otros órganos vinculados a los comicios.
Entre los ejes centrales de la reforma destacó el fortalecimiento de la democracia participativa. Explicó que se plantea facilitar mecanismos para que, mediante un número significativo de firmas y votación electrónica, la ciudadanía pueda decidir el destino de recursos municipales en obras y servicios prioritarios.
La iniciativa también incluye la prohibición de la reelección, el combate al nepotismo y el endurecimiento de la fiscalización del financiamiento político.
“Son cambios de fondo, claros y racionales”, afirmó la Presidenta, al reiterar que el documento será enviado con todos sus detalles el lunes. “Para nosotros es un asunto de principios y vamos a sostenerlo”.
